La verdad como fundamento de la memoria histórica

Opublikowana przez wenezuelski, rządowy dziennik "Correo del Orinoco, odpowiedź ambasadora RP w Caracas, Piotra Kaszuby, na twierdzenia ambasadora Rosji w Wenezueli, że ZSRR nigdy nie napadło na Polskę i oskarżenia, że nasz kraj współpracował z Hitlerem.


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Quisiera referirme a las declaraciones del Embajador de Rusia en Venezuela, las cuales aparecieron en el periódico Correo del Orinoco el día 20 de septiembre del año en curso.
El Embajador Zaemskiy dice que “la supuesta invasión Soviética a Polonia en septiembre del año 1939 es una mentira. Los territorios ocupados por el ejército soviético en septiembre del año 1939 fueron territorios usurpados por Polonia luego de la Primera Guerra Mundial. Los cuales fueron anexados injustamente en su espíritu de conquista.”
Los territorios polacos antes de la Primera Guerra Mundial fueron incautados en 1795 por Rusia, Prusia y Austria. Los bolcheviques revolucionarios invalidaron todos los tratados de division de Polonia. Polonia renace en el año 1918 como un país independiente. En 1921 se firma el Tratado de Riga con la Unión Soviética en el cual delimita sus fronteras y en 1932 el Pacto de No Agresión. El 17 de septiembre del año 1939 el ejército soviético invade Polonia, atacada por los Alemanes el 1 de septiembre del año 1939, cumpliendo así el acuerdo Ribbentrop-Molotov (que proviene de los apellidos de los ministros de ambos países) firmado con los alemanes. Al atacar Polonia, la Unión Soviética completó todos los requisitos de la definición “agresión armada”, la cual fue prohibida con el Pacto Brian Kellogg en el año 1928 violando así todos los acuerdos internacionales relacionados al mismo con Polonia. La agresión de la Unión Soviética el 17 de septiembre del año 1939 a Polonia es un hecho histórico. En los años 1939-1941 la Unión Soviética deportó de los territorios ocupados de Polonia a campos de trabajo forzado, eso quiere decir “campamentos” tierra adentro a dos millones de ciudadanos polacos, los cuales en su gran mayoría no lograron sobrevivir debido al hambre y frío de la Siberia. Por órdenes de Stalin se comete el crimen de Katyń, asesinando a 21.500 oficiales del ejército polaco y trabajadores oficiales de alto rango. 50 millones de habitantes de Europa Central y Oriental han sufrido los resultados de la criminal cooperación entre URSS y Alemania nazi en los años 1939-1941. Sorprende así mismo que el Sr. Embajador al parecer no conoce lo que hizo la Unión Soviética entre los años 1939-1941.
Estos hechos fueron ocultados por razones políticas por 50 años. En el año 1941 cuando los Alemanes nazi atacaron URSS, Stalin de ser aliado de Hitler se convierte en aliado de Roosevelt y Churchill así como de otros países aliados, entre ellos Polonia. Los partisanos polacos apoyaban a su nuevo aliado en la lucha, eliminando numerosos trenes llenos de armas, los cuales eran transportados a través de Polonia hacia el frente oriental. Luego de la Amnistía, de aquellos quienes lograron sobrevivir en los campos en Rusia, se conforma el ejército polaco, el cual bajo el mando del general Berling lucha al lado del ejército Soviético, del general Anders –Oriente Próximo, en África, en Monte Casino en Italia. Los polacos lucharon por la libertad de Francia, Inglaterra, Holanda, Bélgica y otros países siempre bajo la premisa “Luchamos por la libertad nuestra y la de ustedes, pero morimos por Polonia”.
El ejército Rojo tiene un mérito innegable en la lucha y la victoria contra los nazi Alemanes, pero a todos los países que liberaba, así mismo los ocupada imponiéndoles gobiernos comunistas, dominación y explotación económica.
En su discurso el Embajador Zaemskiy no demuestra conocimiento de la historia, acusando a Polonia de cooperación con Hitler. Polonia fue la excepción de los países, de los cuales su gobierno no colaboró con los Alemanes nazi. Así mismo es cierto, que las tierras polacas incautadas por la Unión Soviética nunca volvieron a ser de Polonia. La decisión política de tres potencias vencedoras: USA, Inglaterra y URSS decidieron en Yalta acerca de las nuevas zonas y futuro de los países sin pedir su aceptación y sin tomar en cuenta la gran participación y sacrificio en la lucha contra el ocupante nazi. Polonia no cuestiona el acuerdo en el asunto de las fronteras, pero si defiende el derecho de cada país a su libertad y autodeterminación en el camino a su desarrollo.
Es paradójico, que el Embajador de Rusia, que confiere a la continuación de la Unión Soviética, que durante medio siglo se ha subordinado la mitad de Europa, imponiendo un sistema político, económico, censura, este acusando a Polonia de la supremacía! Polonia durante siglos ha sido famosa por la tolerancia más grande de Europa hacia las minorías nacionales que habitaban sus territorios. Por esta razón, los judíos traían a Polonia a los perseguidos en Europa. Información acerca de la historia sobre los Judíos Polacos se puede encontrar visitando, por Internet, el inaugurado en Varsovia moderno Museo de la Historia de Judíos Polacos „Polin” (así le decían los Judíos a Polonia, lo que significaba „Aquí descansaras”).
El Embajador Zaemskiy no ha visto o no entendió la película „Ida”, alegando que la película es la verdadera historia sobre el antisemitismo polaco durante la Segunda Guerra Mundial y la responsabilidad de los polacos por el Holocausto. La película „Ida” no es un documental. La misma describe las situaciones psicológicas de dos personas con diferentes visiones sobre el mundo, creyentes en diferentes sistemas de valores que viven en una sociedad cerrada en el período estalinista. La crisis que se deriva de la colisión de estos dos mundos se muestra en el ejemplo de la juez de la era estalinista, que condenaba a muerte a los patriotas polacos, cuyo único crimen era luchar por una Polonia libre. Fue generosamente recompensada por ello, y vivió en el lujo. El drama de esta persona es darse cuenta de que se puede vivir de otra manera, honestamente, con menos lujos, pero no cometiendo delitos únicamente por los privilegios. La protagonista Ida al volver al convento de nuevo elige el camino del perdón, el sacrificio por los demás, rechaza el camino de la venganza, la ideología torcida y la doble moral. La película es un reflejo de los crímenes estalinistas, los cuales tuvieron lugar en Polonia hasta el año 1956. La afirmación de que la película ganadora del Oscar, es una prueba de la participación de los polacos en el Holocausto de los Judíos es un absurdo y una expresión de mala fe. Los casos esporádicos de colaboración de los polacos con los ocupantes de Hitler, son una gota en un mar de sentimientos de compasión y apoyo práctico a los perseguidos. Aquellos que profanaron el nombre del patriota, y sobre todo del hombre, fueron castigados ejemplarmente, en oposición a los crímenes estalinistas. Las sentencias a los colaboradores fueron ejecutadas por la resistencia polaca, y la Ley de Agosto del año 1944, condenando a pena capital a aquellos que han contribuido a la muerte de sus conciudadanos, incluyendo a los Judíos.
Igualmente me gustaría recordar que la lista de polacos Justos entre las Naciones del Mundo es la lista más larga de la gente con corazón y sacrificio. Polonia fue el único país ocupado por Alemania, que por ayudar a Judíos fue castigado con la pena de muerte para toda la familia. Le aconsejaría al Embajador leer libros sobre los temas que declara de los tiempos de „Perestroika”, es decir del período de transformación en 1990, la revelación de los archivos soviéticos y el fin de la „guerra fría”, por ejemplo las memorias del ex ministro de Relaciones Exteriores- Władysław Bartoszewski, miembro de la „Zegota” – de la única en los países ocupados por Alemania, organización polaca, la cual de una manera institucional apoyaba de los Judíos, sin importar el Ejército Nacional y las personas de buena voluntad, el libro de Richard Lukas „Forgotten Holocausto”, „Cuestión de Honor” de Lynne Olson y Stanley Cloud, libros de Norman Davis y muchos otros que no están contaminados por la propaganda de los tiempos de nuestra juventud.
La historia de las relaciones entre Polonia, Alemania y Rusia no es fácil, pero nuestra tarea diplomática es conducir al perdón y a la construcción de un futuro de paz basado en la verdad histórica, y si no tenemos el conocimiento suficiente, dejémoslo en manos de los historiadores.

Piotr Kaszuba
Embajador de la Republica de Polonia

Oryginalną, polską wersję tego tekstu opublikowaliśmy tutaj.




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